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Tabú

Tabú

Escrito por: Nélide Garimez

La amenaza oculta

Según la RAE:

Tabú

Del polinesio tabú ‘lo prohibido’.

    1. Condición de las personas, instituciones y cosas a las que no es lícito censurar o mencionar.
    2. Prohibición de comer o tocar algún objeto, impuesta a sus 

adeptos por algunas religiones de la Polinesia.

¿Es que no hemos aprendido que no hablar de algo y no reconocerlo por su nombre no lo elimina de la existencia?

Todo lo contrario cuando a algo se le da la cualidad de Tabú, bien sea por la autoridades religiosas o gubernamentales o judiciales o la autoridad de turno que sea, en lugar de extinguirlo o expatriarlo se le da más vida aún, es más se le otorga el superpoder de la invisibilidad, así  sus fechorías no dejan huella, así no se le vea venir ni se puede prevenir su ataque, su condición etérea e intangible le concede la inmunidad absoluta al convertir por la propia definición de Tabú en a quien ose acusarle en demente o ignorante o “anatema” transformando las víctimas en culpables de su propia desgracia, en una palabra le concedemos “impunidad total y absoluta”.

Hoy en día, y hasta donde alcanza mi conocimiento, está decretado que “la alienación parental” no existe oficialmente en este país.

En otros países de la misma unión europea si tiene nombre y reconocimiento de su presencia y de sus efectos, por eso voy a comenzar haciendo referencia a un compañero mediador con el que coincidí en Berlín en el curso del MIKK, Jorge Guerra, español de nacimiento, está afincado en Alemania donde ejerce profesionalmente como Guardian ad Litem (1) , además de ser escritor e investigador de temas relacionados con la justicia de familia y entre ellos otros de este tema del que nos comentó largo y tendido en un magnífico entrevista que me concedió para mi programa ·El Costurero -Zurcidos para el alma y para los conflictos arreglos” y sobre el que está a punto de terminar si no lo ha hecho ya una tesis doctoral.

En el link a continuación podréis escuchar aquella conversación en la que nos contaba sus experiencias con muchos casos de familias divorciadas y según él las devastadoras consecuencias de esto que no tiene nombre, y también el rayo de esperanza que métodos y metodologías y protocolos y actuaciones “mediadoras” consiguen sino resolver en todos los casos, si atenuar o ponerlas en un lento camino de recuperación, pero claro, para ello lo primero es identificarlas.

Programa El Costurero: https://www.ivoox.com/entrevista-a-jorge-guerra-gonzalez-defensor-del-audios-mp3_rf_78434633_1.html

Publicaciones de Jorge Guerra González en español podéis encontrar buscando diariolaley + Jorge Guerra, igualmente su página web es tan sencilla como su nombre.

Os aconsejo echarle un vistazo ya que sus artículos no tienen desperdicio y si mucha “enjundia” como diría mi abuela.

Volviendo a este blog, he escogido el título de la amenaza oculta, porque es mi opinión que en este caso -innombrable- las acciones, los síntomas y consecuencias …como casi todo lo que atañe o emana o del comportamiento humano, se ejerce y se recibe en distintos grados y los efectos son igualmente dispares, quizá no se pueda representar matemáticamente una correlación directa entre acción y reacción, tampoco podremos saber, ni predecir ni atisbar si la acumulación de pequeñas y continuas dosis envenena más o menos que un empacho -por no decir agresión- puntual cada cierto tiempo.

En ambas posologías (en los peores casos combinadas), el daño puede llegar a ser muy grave, lo peor que los síntomas iniciales se pueden confundir con muchas otras cosas de menos importancia como exceso de mimos, rabietas, falta de madurez, …etc.  pero poco a poco si no se detecta y se trata como lo que es para sanarlo, se puede convertir en un virus capaz de mentir, de acusar sin piedad y de cualquier cosa con tal de asegurar su supervivencia.

Su principal caldo de cultivo son las familias en las que se ha producido una separación o divorcio no muy bien -digamos- “gestionado” ya sea en el aspecto emocional o legal u otro, pero en mi opinión y experiencia tampoco están exentas las unidades familiares que mantienen los vínculos matrimoniales intactos legalmente, pero los efectos son menos visibles y/o no tiene la misma capacidad de escalado y además, normalmente, se quedan tras las cortinas de cada casa.

Lo que tienen todas las situaciones en común es que al principio apenas se ve o mejor dicho, apenas se distingue -como nuestro amigo de la foto de cabecera- si además no le ponemos nombre y las autoridades niegan su existencia, pues …vamos apañaos, y luego pasa lo que pasa, y nos echamos las manos a la cabeza y nos hacemos “cruces”.

¿Cuántas tiempo hace falta para que un vaso desborde por goteo?

Pues,…depende del tamaño de las gotas, de su frecuencia, del volumen del vaso, si, por ejemplo, el recipiente tiene alguna grieta que permita desaguar poco a poco puede quedarse mucho tiempo al borde sin derramar, pero en cuanto le caiga una sola gota un poco más grande “revienta” y no entendemos el porqué solo una gota puede causar una inundación tan destructiva.

Creo no hace falta llevar más allá esta metáfora, creo que todos sabemos que estamos ante un comportamiento humano que obviamente no se ajusta a modelos matemáticos ni a patrones de comportamiento predefinidos, que depende de muchas factores y circunstancias, entonces ¿Para qué sacarlo a colación en esta revista?

¿Qué podemos hacer desde la Mediación?, Creo que podemos hacer mucho, yo propongo lo primero no negar su existencia, todo lo contrario, estudiarlo, investigarlo, analizar los primeros síntomas, los efectos secundarios, las daños colaterales, la causa raíz y los efectos finales, todo lo que podamos, y con este mirarlo de frente, poder ayudar a prevenirlo en el mismo inicio de los procesos de separación, identificarlo en estadios más avanzados y con la poderosa capacidad docente de la mediación, enseñar y dar herramientas para abordarlo.

Y lo grave de este asunto es que luego a toro pasado, o dentro de algunos años cuando se ha hecho ya mucho mucho daño y este tabú haya dejado un reguero de seres humanos y relaciones familiares destrozadas por el camino,… nos exculparemos tras el sesgo de retrospectiva cuando veamos tan claro como el agua que desbordó el vaso que allí estaba y que se veía venir y que si hubiéramos querido mirar lo habríamos visto y lo habríamos llamado por su nombre y hubiéramos podido hacer algo para evitarlo, y diremos,.. no que va …es que en aquellos años no se conocía, no se había estudiado… pero nos engañaremos.

Yo he intentado poner mi granito de arena, coloqué un pequeño espejo que reflejara tal cual ocurría, como en la vida misma, sin llamarlo por su nombre, como tantas cosas que se ven pero no se miran, como ese tigre que está al acecho pero que nuestro “daltonismo” nos “disculpa” de reconocerlo.

“Juzgado de Familia, un viaje al infierno” es una historia real novelada y aquí os dejo un pasaje recortado de esos reflejos  quizá cotidianos, quizá escandalosos, quizá como la vida misma.

…..Sí, esto es igual que aquello, pero más gordo, esto lo vi en miniatura aquella vez, cuando pasó lo del teléfono, lo recuerdo tal cual, ocurrió literalmente así. Como era menor de edad, ….

Me deslumbró el brillo de alegría en sus ojos, y acepté sus sinceras gracias, y cuando me dio un abrazo antes de entrar al coche, aproveché para anudarle a su torso un escudo de confianza que la protegiera de cualquier ataque traicionero el resto de su vida.

 ¿Cuándo lo has perdido, hija mía querida del alma? ¿Quién te arrancó la libertad de mis enseñanzas?

Algunas semanas después cuando yo me había olvidado del tema. Nada más llegar de la tarde de visita entre semana, me dijo con tono muy severo que ya lo había arreglado su padre,

….

.No me dejó ni decir dos palabras que interceptó con la sentencia transmitida de que él no iba a consentir ni una palabra más sobre este tema tan insignificante que, por mi culpa, le había interrumpido su preparación de un congreso muy importante y, con una seña de la mano, me pidió silencio para informarme de la orden que traía de dedicarse a estudiar para sacar buenas notas y la advertencia de no perder ni un minuto de su tiempo por mi manía de darle vueltas a las cosas y no saber dejarlas estar.

Nunca me había hablado así mi querida hija. Me quedé fría y tambaleando, como un cucurucho de helado, con esa forma inútil y puntiaguda en lugar de piernas que ni me permitía mantenerme erguida ni me decidía para qué lado dejarme caer. Para reafirmar el final del soliloquio, se fue a su habitación y cerró la puerta con contundencia, y mi cabeza de sorbete comenzó a derretirse de pena por ella, y me estampé de frente contra el suelo.

La penosa conclusión, una vez más, es que la mentira es más rápida que la verdad……

****

Como mediadores no dejemos pasar cada oportunidad que tengamos para señalar a la amenaza silenciosa que muchas veces está a la vista, pero no se la quiere mirar de frente.

Gracias por vuestra atención

www.nelidegarimez.com

Juzgado de Familia, un viaje al infierno : Garimez, Nélide: Amazon.es: Libros

(1) El término legal tutor ad litem («GAL») se refiere a una persona designada por el tribunal para representar el interés superior de un menor en procedimientos legales, como divorcio, custodia de menores, abuso y negligencia infantil, y casos de derechos y responsabilidades parentales.

Nélide Garimez

Mediadora-Escritora- Comunicadora. Autora del libro “Juzgado de Familia un viaje al infierno”, productora del programa de Radio y podcast de divulgación de la Mediación “El Costurero, zurcidos para el alma y para los conflictos arreglos”.

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  • Posted by AMM
Tags: Alienación Parental, mediación